El Chiringui
Algunas
tardes porque no eran todas, siempre sin esperártelo aparecía una figura desde
allí con un perfil genuino y original que nos llamaba bastante la atención.
Acciones, reacciones, actitudes y comportamientos que por mucho que se programe, se organice, se planifique, se plantee, por mucho, entusiasmo y filosofías magistrales. jamas podrá dejar de evidenciar que no fuiste mas que una insignificante y remota partícula en el cosmos, y para colmo con opinión intrascendente e irrelevante atrapada por un cumulo de inevitables circunstancias acaecidas que lucharan y lucharan contra ti, tu y tu yo personal durante el tiempo que dura una eternidad.
Millones de datos, millones de
talentos, millones de información a diario, cada hora, cada minuto, cada
segundo. Nos acercamos a la línea, cada vez la sentimos más cerca de la que la sintió
nuestros padres y más lejos de la que sentirán nuestros hijos.
Yo no
entiendo mucho de artes culinarias, creo que sin exagerar a lo más que he
llegado es a abrir una lata de atún sin salpicarme de aceite es por lo que no
le puedo a ustedes hablar del origen o el procedimiento de hacer un gazpacho, a
mi y no es por na, me gusta ya servido, o que me lo sirvan, por eso comprendo que habrá
gente que le guste hacerlo pero yo no soy de uno de esos.
Cuando a
veces las miro, yo no sé si veo el mas allá o el mas paca, disimulando porque
me han enseñado que es de caballero. Yo no disfruto de estas cosas porque la
verdad es una enorme y gigantesca tortura. Yo nunca entenderé a los poetas que
hablan de amor y miran una flor, un capullo o una margarita para dar la fe de
lo grandiosa y bella que es la naturaleza, la creación divina, su amor o
desamor hacia una mujer que una de dos: o lo ha rechazado o el maricon no se
atreve con ella. Yo la verdad que no disfruto mucho del amor que se le pueda
tener a una mariposa o a una rosa pero en este paseo de esta hermosa mañana me
ha adelantado una de ellas con sus andares una belleza que se ha puesto a
caminar delante mía y me ha rebasado con sus pasos firme como se rebasa a una
furgoneta vieja y ahora de espaldas hacia mí, los dos vamos en la misma
dirección. Ella delante y yo detrás sin más remedio.
Ven, Ven conmigo.
Yo no soy muy experto en cocina ni en artes culinarios, a to lo mas que he llegado a freírme un huevo con cebolla o calentarme un potaje de garbanzo y acelgas de un día pa otro. Es por lo que esta pequeña sugerencia de hoy la dirijo a todo aquel que no sea de Chiclana, se halla instalado o venga de paso, que se relaje un poco y espere cualquier sabadito o cualquier dominguito por la mañana. Tiene que ser por la mañana y que se prepare una buena botella de vino fino, no hace falta que le ponga la marca porque la verdad que cada una tiene su encanto es por lo que le pido que cada semana cambie de marca, eso sí tiene que ser de Chiclana porque si no, no vale si no, se tiene que ir a otro lao.
Más conocida como Ma Baker enemiga publica nº 1 y monstruoso azote del medio oeste americano que despertó en su tiempo el interés de todos los ciudadanos montando una banda con sus cuatro hijos Herman, Lloyd, Arthur y Fred.
Mi cuarto de soltero era mi guarida, mi cuartel general, mi santuario, mi templo. Tenía todo lo que me gustaba a mí desde calendario de chicas en pelota viva, revistas eróticas, paredes decoradas con carteleras de cine, caballete de pintura, algunos que otros dibujos míos sin catalogar, mi camastro, mi armario con mi ropa de invierno y verano y mi cómoda con mi colonia Prime Minister de Parera hoy día también descatalogada. Cuanto daría por poder olerla otra vez. Mi gran espejo de rincón y de cuerpo entero, mi otro espejo de cara, una mesa de despacho con todos mis utensilios de dibujo, peaazo de equipo de música marca Siemen con cintas y discos, dos peazos de bafles de 40W de potencia y unos auriculares que me compre en Cádiz en la calle Jesus de la Paz que me costó dos mil pesetas era todo lo que formaba parte de mi hacienda y toda mi fortuna.
La canción habla del primer alemán que murió intentando atravesar el muro de Berlín. Peter Fechter, un obrero de la construcción de 18 años, intentó huir junto con un amigo y compañero de trabajo, Helmut Kulbeik. Tenían pensado esconderse en el taller de un carpintero, cerca del muro, y, tras observar a los guardias de la "frontera" alejándose, saltar por una ventana hacia el llamado "corredor de la muerte", atravesarlo corriendo y saltar por el muro cerca del Checkpoint Charlie, a Berlín Oeste. Hasta llegar al muro las cosas salieron bien, pero cuando se encontraban arriba, a punto ya de pasar al otro lado, los soldados les dieron el alto.
Misteriosas, enigmáticas y profundas las causas que con llevan al ser humano no solo en el creer sino en el poder cruzar la barrera de la vida hacia la eternidad.
Inexplicable tema de un autor que le dedica esta canción a su niña recién nacida, inexplicable descripción de su sentimiento e inexpiable su inmensidad. Difícil de entender un mensaje tan fácil de captar, un mensaje que sale desde lo mas profundo de su alma para describir con esos pocos calificativos toda la inmensidad de su mundo.
La genialidad, el ritmo, la alegría, el sincronismo de las voces, la estética puesta en la escena, el animo y sobre todo un canto a la esclavitud y al sentido de la propiedad humana.